Busco calma en la tormenta, una antorcha en la heladera. Una esdrújula
sin tilde, un mosquito que no pique. Busco al prestamista noble y la
ternura en un roble. Un pacífico extremista, una rima que no exista.
Porque así yo te encontré buscando sin esperar, jugando una y otra vez, y
de vuelta arrancar. Busco un tren sobre el asfalto, una moneda sin
banco. Algo nuevo en el armario, un encuentro de ermitaños. Agua en las
salinas y estrellas al mediodía. Busco tanto por el cielo mirando
siempre este suelo. Busco al ritmo en una piedra, una huelga en la
colmena. Hojas secas en enero, suavidad en el concreto. Una frase en una
letra, una tierra sin fronteras. El manual que no me asuste algo que
empiece y me dure. Encontrar mil caras tristes bailando en una comparsa.
Busco lo que no se haya porque lo siento posible. Porque así yo te encontré, buscando sin esperar. Dándole cuerda al azar y lo que sea, será.

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